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lunes, 25 de julio de 2011

Moriré

(Foto de Patricio Zamora)
(Recreación del texto de Alfredo Rubio de Castarlenas: I jo em moriré)
Soy un ser vivo y moriré.
Me moriré un día, una noche, no lo sé.
Moriré caminando o durmiendo, cerca de los míos o tirado en algún lugar recóndito.
Nadie sabe cuánto tengo más de vida. Nada sirve para predecir ese tiempo, y en cambio, si de algo tengo certeza es de que moriré.
Moriré, y los redondos duraznos seguirán llenando de maravilla la boca de los niños cada verano, moriré y jugarán de nuevo a perseguirse y a esconderse la luna y las estrellas, el hombre y su esperanza.
 Todos los días, nuevas flores abrirán sus pétalos aún en mi ausencia; y mis hijos y seres amados seguirán sus propias vidas, como debe ser.
Mi casa será poblada por otras personas y las cosas que hoy uso, usarán otros o dejarán de tener sentido.
Moriré y habré hecho todo lo que habré hecho, nada más. No empeñaré a nada ni a nadie con mis tareas, haré las que tengo que hacer con la honestidad de quien sabe que morirá en cualquier momento y así poderme ir tranquilo.
Moriré y me recordarán como lo que mostré de mí, como lo que hice.
Moriré y habré alcanzado a amar con la intensidad que me permití, habré sido tan generoso como yo quise darme y todo lo que no entregué morirá ese mismo instante.
Qué hermoso, qué alegría, que aunque yo muera todo en el universo seguirá rodando como si tal cosa.
Moriré y después de las tardes de lluvia y truenos se colgará de la mirada de los seres, el pasmo redondo de contemplar en el cielo húmedo el arco iris.

I jo em moriré (Poema de Alfredo Rubio)
I jo em moriré i les grans peres d’aigua,
cada setembre
seguirán omplenant de marevella la boca dels infants;
i jo em moriré i jugarán de nou a perseguir-se i amagar-se,
la lluna i els estels, l’home i sa esperanca
Qué formós que encara que jo mori tot
en l’univers, seguirá rodolant com si tal cosa
així podré anar-me de puntetes a fruir-te señor, a fruir-te

I jo em moriré i a les tardes de pluja i de tronada després,
es penjará
de la mirada, el pasme rodolenc de contemplar
en el cel humit l’arc de l’iris.

lunes, 18 de abril de 2011

Somos seres radiantes, pero tenemos que radiar


Cientos de miles de estrellas emiten luz continuamente. Lo hacen porque en su interior se produce combustión nuclear. Las estrellas están formadas por gases que son atraídos por una gravedad y entre ellos colisionan, producen energía y por ende luz. Al ojo natural, no las vemos siempre, solamente de noche y aún en las llamadas noches “estrelladas”. No obstante, las estrellas están brillando siempre, no solamente cuando las vemos. Las noches que llamamos estrelladas son aquellas en que los observadores vemos a las estrellas, pero ellas brillan siempre, las veamos o no. Lo mismo ocurre con cientos de miles de amaneceres y puestas de sol, de prados y valles llenos de flores perfumadas, de sonrisas de niños en su sueño.
Todas las noches son estrelladas y lo son también los días, pero no siempre percibimos a los seres luminosos que tanto nos gustan. Las estrellas brillan porque son. En su ser y para ser, emiten luz, su brillo pasa quizá inadvertido a ellas mismas. Si una estrella estuviera preocupada de brillar quizá dejaría de ocuparse de su combustión.

¿Le afecta en algo a una estrella que la miremos, que podamos percibirla?. A parecer si. Todos estamos relacionados, todos compartimos energía, calor, atención. Nada es en vano. Posiblemente si nunca miro a las estrellas el mundo seguirá funcionando, pero será mucho más brillante, armónico, radiante si las miro. ¡Qué raro!

Al igual que en las noches estrelladas la cualidad de ser estrelladas es que yo las mire, la posibilidad de que el mundo, el universo sea más radiante, armónico, feliz… está directamente relacionado con que me detenga a mirar. Las estrellas no salen a mostrarse, están siempre ahí, pero las hace ser radiantes el que yo las vea.

Y cada uno de nosotros es un ser radiante, siempre estamos radiando, emitiendo vida, generando vida, pero depende de cada uno que la vida nos habite, nos invada. La vida está siempre en nosotros, pero a veces la “dejamos pasar”, no sentimos su calor, su brillo. Para ser radiantes tenemos que mirar hacia el calor que pasa por nosotros, sentirlo, nombrarlo, disfrutarlo. Y, efectivamente, entonces sí! Igual que las estrellas tendremos luz propia.

martes, 27 de julio de 2010

Sentido de la vida Etty Hilessum

"Busco el sentido de la vida y me pregunto si no tiene sentido en absoluto. Pero este es un tema que cada uno tiene que arreglar consigo mismo y con Dios. Tal vez cada existencia tenga su propio sentido y se necesite una vida entera para encontrarlo", es una frase de Etty Hillesum.
Etty Hillesum fue una joven judía holandesa que mantuvo un diario durante la segunda guerra mundial que testimonia su propio fin en el campo de concentración de Auschwitz.A veces, en el mundo en que vivimos, se nos “olvida” profundizar, vivir, de hecho, y muchas veces, solamente sobrevivimos. Si reflexionamos las veces que se nos pasa de largo la oportunidad de disfrutar las pequeñas cosas, de amar un poco más lo que tenemos, cuidar a los más cercanos, tener un tiempo para los amigos, y para el mejor amigo, el que no nos falla, Dios. Etty Hillesum, desde un campo de concentración nos da una pista clave, la vida de cada uno es la única e irrepetible oportunidad de vivirla, de amar y de construir el mundo que queremos. Todos tenemos un valor que nadie más tiene, no es necesario contárselo a nadie, si hay que vivirlo.