lunes, 4 de febrero de 2013

Espiritualidad de un bebé?

Aurelio tiene un hijo de un año y siete meses, se llama Luis y es inquieto y risueño como la mayoría de los niños y niñas de esta edad. Camina, habla poco, pero lo entiende todo. Le gusta mucho jugar a esconderse y cuando lo encuentran se rie y se atarante tanto que hay que controlar que no se haga daño. Aurelio y la mamá de Luis han decidido no seguir juntos y el niño vive con la madre, cada vez que su papá va a buscarlo se tira a sus brazos y no lo deja por un buen rato, la despedida es un drama. Luis, aunque es chico, extraña mucho a su padre i le hace falta.

Juana, que es prima de Luis tiene dos años y tres meses y se comunica con su tia, que vive lejos, por skype. La ha visto dos veces en persona, peró sabe perfectamente quies es y la reconoce cuando se conectan. Le explica cosas en su media lengua y le ha presentado a través de internet a todas sus muñecas, quienes son, ciertamente, su mundo. También coloca sus dibujos frente la pantalla para que la tia los vea, son garabatos que sólo ella sabe qué significan y tiene mucho interés en mostrárselos. Cuando se conectan siempre están los papás y hermanos con ella frente la pantalla y Juana sabe que estar en primera fila es preferible a quedar detrás, de manera que ella pide estar en primera fila y sola, no sentada sobre nadie. La Joana, aunque es chica, sabe lo que quiere.

Martín, tiene la misma edad que Luis. Hace poco, el Niño Dios le regaló un juego de parejas, se trata de buscar los similares y colocarlos juntos, le gusta mucho. Su mamá de vez en cuando graba a Martín cuando juega y le habla sobre lo que hace para que quede registro. Cuando la mamá graba a Martín, él mira a la cámara, saluda y sonrie estrafalariamente. Después su madre le muestra el video, él se reconoce y se toca en la pantalla. Martí, aunque es chica, sabe que lo están grabando.

Andrés tiene tres años y ha tenido su primera entrevista pera ser admitido en el colegio. Sus papás quieren que lo admitan cerca de la casa, en un establecimiento muy sólido que trabajan una pedagogía integral en educación que integra religión desde pequeños. En la entrada del establecimiento hay una imagen de una mujer con un niño en brazos y Andrés, a pesar que es primera vez que la ve dice que es la Madre de Dios. Andrés, aunque es chico, reconoce la simbología de María.

Ángel tiene miedo en la noche, siempre le ha ocurrido. Tiene pesadillas y algunas veces se le escapa el pipi cuando duerme. Este tema es para él un caballito de batalla. Además, a veces tiene pesadillas. Es posible que la conciencia de la situación del pipi le haga dormir inquieto. Antes de acostarse, cuando da el beso de buenas noches a sus padres, les pide que le escriban en la frente “buenos sueños y no hacerse pipi”: Los papás lo escriben con mucho gusto y le dan un beso de ánimo en su propósito personal. Ángel, aunque es chico sabe que sólo él puede superar este reto.

Los niños y las niñas, por chicos que sean, perciben, ven, entienden mucho más de lo que ningún adulto imagina. Merecen todo el respeto y acompañamiento necesario en el su extraordinario acto de crecer y comunicarse. 

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