viernes, 15 de junio de 2012

Tiempo para vivir


Una encuesta del CEP (Centro de Estudios Públicos), ha podido demostrar que el 38,5% de la población, o sea cuatro de cada diez personas, llegan tan cansadas a su casa que no pueden dedicar tiempo a la familia. Estas persones están contentas con su trabajo pero tienen nueve o más horas laborales diarias y muchas veces, las distancias de ida y vuelta al trabajo sobrepasan los 60 minutos por trayecto (a veces los doblan), o sea gastan mínimo dos horas de transporte, que sumadas a las 9 de trabajo suman once (mínimo) fuera de casa. Este tema se hace más complejo cuando se trata de mujeres, madres de familia, en quienes recae ineludiblemente gran parte de la responsabilidad de la vida de los hijos, más todavía cuando son madres solas. Lejos de ser casos extremos, esta es una realidad demasiado compartida.

Hay que decir que esta situación refiere a Santiago, la capital metropolitana y que no es lo mismo en ciudades más pequeñas o pueblos, no obstante ello la reflexión nos es muy útil a todos, porque muchas veces, la vida de una persona esta llena de obligaciones insatisfactorias y de muy pocos momentos de vida plena. A menudo es desproporcionado el tiempo dedicado a recorrer largas distancias, hacer la compra, esperar colas, protestar cobranzas, ver que nos solucionen servicios que no funcionan… o tantas otras cosas que todos sabemos que pasan. Es obvio que hay cosas que hay que hacerlas nos guste o no, y nadie duda del valor de tener un trabajo, pero a veces parecería como si se dieran vuelta las prioridades, i simultáneamente, la suma de las no prioridades se hace imparable y nadie parece angustiarse mucho, ¿es cierto o no?.

A veces tardamos demasiado en darnos cuenta cual es la lista de las cosas que de verdad queremos hacer en la vida, cosas muy sencillas, como por ejemplo estar con los amigos o la familia, y vivir, simplemente, vivir. Sentarse una tarde entera a ver los colores de la luz y aprender que cambian!!, los colores de un mismo paisaje cambian frente a nuestras narices y no lo vemos.


En un pequeño debate universitario sobre la democracia y su evolución, sobre la urgencia de un salto cualitativo de las maneras de aplicar la democracia y su sentido, los contertulios comentaban que las grandes ciudades son menos democráticas que las más pequeñas. Es una afirmación osada que hay que matizar, pero el argumento que la sostenía era la importancia de las particularidades, de las excepciones, de las pequeñas costumbres y necesidades de cada persona que en la masa se borran. En las grandes ciudades, el anonimato es tan grande que dejamos de ser personas y cuando dejamos de ser personas no importamos. ¿Como hacer valer la propia opinión frente una larga lista?, o ¿cómo demostrar que no me pueden echar de mi casa porque no tengo donde ir?, no es viable!, especialmente porque si alguien nos oye tampoco puede hacer mucho por ayudarnos.
El tiempo para vivir es una prioridad, y no solamente para disfrutar-lo, sino para recuperar la conciencia, para convencernos de que es normal disponer de nuestra porción de felicidad básica.


Veure: Encuesta CEP

lunes, 4 de junio de 2012

Temps per a viure


Una enquesta del CEP (Centro de Estudios Públicos), entitat que fa estadístiques a Xile, ha pogut demostrar que el 38,5% de la població, o sigui quatre de cada deu persones, arriben tan cansades a casa seva que no poden dedicar temps a la familia. Aquestes persones están contentes amb la seva feina però ténen nou o més hores laborals diaries i molts cops, les distancies per anar i tornar de la feina sobrepassen els 60 minuts per trajecte (devegades els doblen), o sigui gasten mínim dues hores de transport, que sumades a les 9 de feina fan once (mínim) fora de casa. Aquest tema és més complicat quan es tracta de dones, mares de familia, en qui recau ineludiblement gran part de la responsabilitat de la vida dels fills, més encara quan són mares soles. Lluny de ser casos extrems, es tracta d’una realitat força compartida. 
S’ha de dir que aquesta situació referix a Santiago, la capital metropolitana i que no seria el mateix a ciutats més petites o pobles, però la reflexió ens és molt útil a tots, perque molts cops, la vida d’una persona està plena de obligacions insatisfactòries i de molt pocs moments de vida plena. Sovint és desproporcionat el temps dedicat a recorrer llargues distàncies, fer la compra, esperar cues, protestar cobrances, mirar que ens arreglin serveis que no funcionen… o tantes altres coses tots sabem que passen. És obvi que hi ha coses que s’han de fer i més encara, no dubtem que tenir una feina és un valor, però de vegades semblaria com si es donéssin volta les prioritats, i per altra banda, la suma de les no prioritats es fa imparable i ningú sembla amoïnar-se massa, és cert, o no?.


De vegades triguem massa a adonar-nos quina és la llista de les coses que autènticament volem fer a la vida, coses tot sovint molt sencilles, com per exemple estar amb els amics o la familia, i viure, simplement, viure. Seure una tarda sensera a veure els colors de la llum i aprendre que canvien!!, els colors d’un mateix paissatge canvien davant els nostres nassos i no ho veiem.


En un petit debat universitari sobre la democracia i la seva evolució, sobre la urgencia d’un salt qualitatiu de les maneres d’aplicar la democracia i el seu sentit, els contertulis comentàven que les grans ciutats són menys democràtiques que les més petites. És una afirmació agosarada que cal matitzar, però l’argument que ho sostenía era la importancia de les particularitats, de les excepcions, de les petites costums i necessitats de cada persona que a la masa s’esborren. A les grans ciutats, l’anonimat es tan gran que deixem de ser persones i quan deixem de ser persones no importem. Com fer valdre la opinió propia davant una llarga llista?, o com demostrar que no em poden fer fora de casa meva perque no tinc altre lloc on anar?, no és viable!, especialmente perque si algú ens escolta tampoc pot fer massa per ajudar-nos. 
El temps per a viure és una prioritat, i no només per a gaudir-ne, sino que per a recuperar la conciencia, per a convènce’ns que és normal disposar de la nostra porció de felicitat básica.


Veure: Encuesta CEP

martes, 17 de abril de 2012

Fortalecer la esperanza

La esperanza es una cualidad muy humana que ayuda mucho a tener fe. Cuando las cosas en la vida no están muy claras, o incluso parecen estar oscuras, a menudo tendemos a entristecernos y pensar que vamos a estar mal. La esperanza en la primera luz que aparece después de un temporal, puede estar todavía lloviendo y muy oscuro, pero vemos una pequeña luz y ella nos recuerda que existe el sol.
Las personas tenemos derecho a buscar siempre el sol y si lo hacemos, favorecemos que aparezca, no es magia, sino que es efectivamente, ver lo que hay y no fijarse en lo que nos impide verlo.
Si ante una adversidad nos bloqueamos y convencemos de que todo es difícil, será difícil, pero si buscamos la luz, habrá un camino, esto, que es bastante lógico, nos orienta y hace que las cosas sean más alegres y positivas.
La actitud del hombre de fe es la esperanza, precisamente por su cualidad de adelantarse a la vida, de generar resurrección, de buscar el camino.
En tiempo de pascua es muy oportuno practicar la esperanza.

viernes, 17 de febrero de 2012

Se ha muerto el Nano

El Nano es el nombre de pila de una persona entrañable con aspecto de niño inocente, pero con la misma vitalidad e inteligencia de los infantes cuando todo lo investigan.

El Nano nació en el campo y aprendió que las distancias no separan a las personas, incluso cuando no se regresa más a los lugares, y ello es así porque no se deja de amar.

Así que el Nano, cuando dejó su lugar de origen siguió recordando y visitando a los amigos, a veces con el recuerdo, a veces yendo a verlos. Su tierra natal es húmeda y verde, muy fría en el invierno y en el verano fresca i alegre. Llena de animales de pasto y de pequeñas aldeas que rodean lagos y más lagos.

Con los años el Nano formó una familia con esposa, hijos y nietos y todos amaban el origen de aquel hombre de sonrisa transparente y ojos azules, azules. Siempre que podían visitaban a  los amigos cada vez más mayores, y los recuerdos: la escuela, la casa vieja, la casa nueva, donde hacían herraduras y donde vivía la tía Blanca.

Llegó un día en que Nano estuvo un poco anciano y muy desmemoriado y la enfermedad empezó a visitarlo. Sus hijos pensaron hacerle un regalo al papá ahora que todavía conservaba momentos de lucidez y decidieron llevarlo a visitar y despedirse, si fuera necesario, de sus primeros lugares, los primeros recuerdos, las primeras imágenes guardadas en la retina y de todas las cosas lindas de su infancia.

Se juntarnos todos: esposa, hijos y nietos y tuvieron unos días de Cielo y el Nano disfrutó, descansó y agradeció su existencia plena. Y el último de día de aquel extraordinario viaje, en medio del frescor de la noche de verano y el sonido de los pájaros que no duermen, el Nano se fue de puntillas a disfrutar del Señor.

Gracias Nano por tu gentil presencia entre nosotros y dile a Santa María de los Angeles y a todos los amigos del Cielo, que siempre, siempre, te recordaremos como un hombre bueno, así seguro que nos esperarás en primera fila.

lunes, 13 de febrero de 2012

S’ha mort en Nano

El Nano és el nom de pila d’una persona entranyable amb aspecto de nen innocent, péro amb la mateixa vitalitat i inteligencia dels infants quan tot ho esbrinen. El Nano va néixer al camp i va aprendre que les distáncies no separen a les persones, fins i tot quan no es torna mai més als llocs i aixó perque no es deixa d’estimar.
És així que el Nano, quan va marxar del seu indret d’origen va seguir sempre recordant i visitant els amics, de vegades amb el record, de vegades anan’t-hi. La seva terra és humida i verda, molt freda a l’hivern i a l’estiu fresca i alegre. Plena d’animals de pastura i de petits pobles que vorejen llacs i més llacs.
Amb els anys el Nano va tenir una familia amb esposa, fills i nets i tots estimaven l’origen d’aquell home de somriure transparent i ulls blaus, blaus. Sempre que podien visitaven els amics cada cop més grans i els records: l’escola, la casa vella, la casa nova, on feien les ferradures i on vivía la tía Blanca.
Va arribar un dia que en Nano va estar una mica gran i molt desmemoriat i la malaltia el va comencar a visitar. Els seus fills van pensar un regal pel pare ara que encara tenia moments de lucidesa i van decidir portar-lo a visitar i despedir-se si es que calia dels seus primers indrets, dels primers records, de les primeres imatges guardades a la retina i de totes les coses maques de la seva infantesa.
Van trobar-se tots: esposa, fills i nets i van estar junts uns dies de Cel i el Nano va gaudir, descansar i agrair la seva existencia plena. I el darrer dia d’aquell marevellós viatge, en mig de la frescor de la nit de l’estiu i el xiuxiueig dels ocells que no dormen, el Nano se’n va anar de puntetes a fruir el Senyor.
Grácies Nano per la teva gentil preséncia entre nosaltres i digues-li a la Mare de Déu dels Ángels i a tots els amics del Cel que sempre, sempre et recordarem com un home bo, així segur que ens esperarás a primera fila.

Cendra, carnaval i quaresma

Cendres. Les cendres són el que queda quan tot s’ha cremat.
La cendra no és maca, peró ens parla d’un procés molt necessari a la vida i a la natura: la combustió. On hi ha cendra, abans hi ha hagut foc, calor, color. qui no ha gaudit mai de l’espectacle del foc?, és encissador, peró a la cendra no sabem qué queda.
Tot i aixó aquesta mena de pols pesada, densa, que embruta, grisosa te sentit i ens recorda que per a que hi hagi nove vida cal cremar etapes i que cada una té un sentit.
Antigament la cendra s’havia fet servir per a fer sabó, una práctica de les besábies. Com ho feien?, barrejaven la cendra amb greix animal i la barreja esdevenia sabó, si, sabó! tal qual. Imagineu que per a fer sabó aprofitaven el greix del pernil o d’una altra carn i la cendra la treien de la llar de foc de l’hivern, o bé de la mateixa cuina que abans funcionava amb llenya. Tot s’aprofitava!!
El resultat és una reacción química que amb el temps va substituir la cendra per sosa caústica, molt més corrossiva, peró també molt més eficac per a emulsionar el greix, que es de fet l’efecte que converteix el sabó.
Per a fer sabó cal tenir un greix o un oli i un alcalí, la cendra alcalina, de fet la paraula alcalí ve la paraula cendra en grec i per derivació es va anomenar alcalí a tot alló que la la feina que la cendra feia per a produir el sabó: emulsionar.
I quan celebrem el dimecres de cendra, qué celebrem?, te a veure alguna cosa amb tota aquesta disquisició?
La veritat es que sempre que anem a l’origen de les paraules i de les coses hi trobem nous sentits i en aquest cas no és excepció. El dimecres de cendra te el sentit de cremat tot alló que está en excés i amb aquesta cendra comenca la quaresma, els quaranta dies de reflexió i de treball interior abans de la Setmana Santa.
I ben mirat la vida és aixó, combustió, transformació, emulsió, de vegades excesos i de vegades quaresmes, i tot té un sentit a la vida si es mira amb una certa perspectiva. Benaurats els qui saben aprofitar les cendres per a fer-ne sabó!, i amb el sabó… ja sabem qué es fa, no?

martes, 7 de febrero de 2012

Fosforescéncia i llum

Les persones necessitem la llum per a viure. Podem pasar temporades amb més o menys llum, però quan apareix el sol tot es veu de manera diferent, no només els colors i les formes, també la percepció de la realitat. La llum és necessària per a la vida en general, no només per a les persones. Les plantes s’orienten segons la llum, es cosa de fixar-nos com col.loquen les seves fulles per a adonar-nos. Els nadons sempre busquen una llum per a jugar i interactuar amb ella.
Quan l’esser humà va poder descubrir el foc i més endavant la manera de tenir llum a la nit, va canviar diametralment el concepte de la seva vida. Avui ens resulta molt difícil imaginar-nos sense llum. Si no hi hagués llum, simplement aniriem a dormir cap a les 18:00 o les 19:00 a l’hivern.
Però amb tot això de la llum hi ha efectes molt curiosos, per exemple, si està tot a les fosques de vegades es veu perque la lluna reflexa la llum del sol o els estels ho fan també. I per altra banda els cossos i alguns objectes guarden llum quan és de dia o en reben i després la desprenen. Ès el cas dels objectes fosforescents o fluorescents.
La fluorescencia es quan al ser iluminat, un objecte emiteix llum de manera inmediata. Ès diferent de la fosforescencia que es quan l’objecte magatzema l’energía per a emetre llum posteriorment. La fluorescencia serveix per a detectar un ciclista a la carretera quan ells llums del cotxe l’iluminen, la fosforescencia es l’efecte de les manetes d’un rellotge a la nit.
Encara hi ha un tercer efecte, la termoluminiscencia que es la propietat d’alguns minerals, per exemple el quars de magatzemar llum i calor al dia i ser aïllant i de nit desprendre aquests mateixos elements. Un quars per exemple podría servir com lámpara.
D’alguna manera aquests fenòmens ens mostren exemples de com viure amb llum en temps en que no hi hagi tanta. Hi ha persones que quan viuen un moment intens desseguida ho reflexeni alegren i fan amenes les convivències i hi ha unes altres que guarden aquell tresor visqut i els seveix per a fer llum o calor quan no hi ha. La seva experiencia els dura i tènen constantment el do de donar llum als altres.