viernes, 22 de abril de 2011

¿Tengo dolores?

Con las prisas se nos olvida vivir. ¡Es cierto!! Con el trabajo, las obligaciones, los afanes y tantas otras presiones cotidianas, podemos desconectarnos del centro. Podemos vivir muy informados, o más o menos, de lo que ocurre en el mundo, estar alerta con los problemas y vicisitudes del país y de la comunidad, ser muy activos incluso en ello, pero no necesariamente estar conectados con el centro de la propia vida: ¿en qué estoy?, ¿qué me pesa?, ¿qué me alegra, empuja, motiva?

Un primer paso para tomar conciencia es conectarnos con los propios dolores, el cuerpo sabiamente nos da señales: la cabeza, la espalda en todo su esplendor, el vientre. ¿Qué ocasiona nuestros dolores?

Segundo paso es cómo voy a enfrentar este dolor, cómo trabajaré para enmendar y dar un salto en mi calidad de vida para que ese dolor, miedo, molestia sea un escalón más hacia mi plenitud humana.

Tercer paso junto con cargar y enfrentar mi propio duelo, dónde quiero estar, qué anhelo profundo tengo, qué colores y alas tiene la mariposa que soy yo al salir de la crisálida.

Todos tenemos tareas internas que realizar. Todos tenemos dolores, hay que enfrentarlos, quedarse en ellos nos empobrece, la auténtica forma de vida es brillar fuera de la crisálida.

lunes, 18 de abril de 2011

Somos seres radiantes, pero tenemos que radiar


Cientos de miles de estrellas emiten luz continuamente. Lo hacen porque en su interior se produce combustión nuclear. Las estrellas están formadas por gases que son atraídos por una gravedad y entre ellos colisionan, producen energía y por ende luz. Al ojo natural, no las vemos siempre, solamente de noche y aún en las llamadas noches “estrelladas”. No obstante, las estrellas están brillando siempre, no solamente cuando las vemos. Las noches que llamamos estrelladas son aquellas en que los observadores vemos a las estrellas, pero ellas brillan siempre, las veamos o no. Lo mismo ocurre con cientos de miles de amaneceres y puestas de sol, de prados y valles llenos de flores perfumadas, de sonrisas de niños en su sueño.
Todas las noches son estrelladas y lo son también los días, pero no siempre percibimos a los seres luminosos que tanto nos gustan. Las estrellas brillan porque son. En su ser y para ser, emiten luz, su brillo pasa quizá inadvertido a ellas mismas. Si una estrella estuviera preocupada de brillar quizá dejaría de ocuparse de su combustión.

¿Le afecta en algo a una estrella que la miremos, que podamos percibirla?. A parecer si. Todos estamos relacionados, todos compartimos energía, calor, atención. Nada es en vano. Posiblemente si nunca miro a las estrellas el mundo seguirá funcionando, pero será mucho más brillante, armónico, radiante si las miro. ¡Qué raro!

Al igual que en las noches estrelladas la cualidad de ser estrelladas es que yo las mire, la posibilidad de que el mundo, el universo sea más radiante, armónico, feliz… está directamente relacionado con que me detenga a mirar. Las estrellas no salen a mostrarse, están siempre ahí, pero las hace ser radiantes el que yo las vea.

Y cada uno de nosotros es un ser radiante, siempre estamos radiando, emitiendo vida, generando vida, pero depende de cada uno que la vida nos habite, nos invada. La vida está siempre en nosotros, pero a veces la “dejamos pasar”, no sentimos su calor, su brillo. Para ser radiantes tenemos que mirar hacia el calor que pasa por nosotros, sentirlo, nombrarlo, disfrutarlo. Y, efectivamente, entonces sí! Igual que las estrellas tendremos luz propia.

martes, 12 de abril de 2011

La mejor opción: amar


No es fácil tomar decisiones, tampoco lo es convivir con la duda. Ante una situación de cambio, de interrogante, no podemos quedarnos eternamente pensando que haremos, hay que decidir. ¿Cómo se hace?, no es fácil, pero es un tema que no pasa solamente por la cabeza y la lógica.

Es el caso de Eduardo, que está decidiendo que hará con su vida. Le faltan tres años para la jubilación, tiene un cargo importante en una empresa donde ha trabajado por muchos años ha trabajado, de hecho, toda una vida, y justo ahora habrá cambio muy radicales que le hacen plantearse si adelantar la jubilación o seguir. Difícil!, si no se jubila deberá acompañar el cambio –se trata de una fusión con otra empresa-, y por tanto, estar al frente de este viraje; si se jubila se va a su casa feliz, pero él es un hombre de acción y de hecho no tiene otro proyecto que compita con el trabajo de toda la vida. Su esposa, amiga, cómplice le dice: “estaré contenta con lo que te haga feliz”… difícil decisión!!

Consultando con algunos amigos, Eduardo se enfrentó nuevamente con las dos evidentes grandes tendencias. Unos aconsejaban que tomara la jubilación y lo increpaban: “¿qué harías si supieras que te queda un año de vida?”, él respondía, tenía sólo un tema pendiente, hacer un viaje largo con su amada compañera. Los otros amigos le decían: si no tienes otro proyecto y tienes deseos de seguir trabajando, no lo pienses más!! Sigue estos tres años en la empresa y traspasa tu experiencia.

Finalmente, tanto Eduardo como sus amigos llegaron a la conclusión de que cada persona es un mundo. Al parecer Eduardo, a pesar de hacer la consulta prefería no jubilar. ¿Por qué consultaba entonces?, en gran parte para fortalecer sus argumentos. Muchas veces no confirmamos lo que queremos hasta que los contrastamos con otros.

Eduardo entendió lo que quería cuando escuchó todas las opiniones de quienes lo aman: la familia, los amigos y saber que lo apoyarían en lo que hiciera. Y decidió!! Su es seguir tres años más, pero de otra manera: escuchando más, siendo menos escrupuloso y ayudando a los más jóvenes.

La millor opció: estimar


No es fácil prendre decissions, tampoc ho és conviure amb el dubte. Davant una situació de canvi, d’interrogant, no podem quedar-nos eternament pensant qué farem, cal decidir. Com es fa?, no es fácil, peró es un tema que no passa només pel cap i la llógica.

És el cas de l’Eduard que está decidint qué fará amb la seva vida. Li falten uns tres anys per a la jubilació, te un cárreg important a una empresa on fa molts anys ha treballat, de fet, tota una vida, i just ara hi haurá canvis molt radicals que el fan plantejar-se si adelantar la jubilació o seguir. Dificil!, si no jubila ha d’acompanyar el canvi –es tracta d’ una fusió amb una altra empresa-, i per tant, ser capdavanter d’aquest viratge; si jubila se’n va a casa felic, peró ell és un home d’acció i de fet no te cap altre projecte que competeixi amb la feina de tota la vida. La seva esposa, amiga, complice li diu: “estaré contenta amb el que et faci content”… difícil decissió!!

Consultant amb alguns amics, l’Eduard va trovar-se novament amb les dues evidents grans tendéncies. Uns aconsellaven que es jubilés i li deien: “qué faries si sabéssis que et queda un any de vida?”, ell responia, que fora de fer un viatge llarg amb la seva companya no tenia més temes pendents. Els altres amics li deien: si no tens un altre projecte i tens ganes de seguir treballant, doncs no ho pensis més!! Seguéix aquests tres anys a l’empresa i aprofita de traspasar la teva experiéncia.

Tot plegat, tant l’Eduard com els seus amics van arribar a la conclusió que cada persona és ben diferent i que arribant a un moment com el que tenien al davant molta gent miraría de jubilar anticipadament i buscar com passar-ho bé i descansar, peró no era el cas de l’Eduard, tot i que feia la consulta. Per qué feia la consulta?, en gran part per a argumentar ell mateix davant els altres qué li passava. Moltes vegades no acabem de saber el que volem fins que ho argumentem i a més a més, escoltem els altres.

L’Eduard va veure clar el que volia només quan va tenir totes les opinions d’aquells qui ell estima: la familia, els amics i saber que el recolzarien fes el que fes. I va decidir!! La seva va ser la opció de seguir tres anys més, peró d’una altra manera escoltant més, essent menys escrupulós i ajudant als més joves.

lunes, 4 de abril de 2011

Los invisibles y su aporte a la convivencia


Sara es invisible. De niña era silenciosa, “no molesta” decía su madre. Muy pronto tuvo que ayudar en casa porque eren muchos y la plata no alcanzaba, se puso a trabajar en una empresa de limpieza donde le ensañaron a ser eficiente en el trabajo, sin hacer ruido. Pasar inadvertida era la consigna, cuanto más mejor, así, mientras recogía la basura y sacaba las manchas del suelo, arrastraba el cubo de agua de manera silenciosa y haciendo movimientos suaves y controlados. Aprendió que una de las claves per cumplir el objetivo era ocupar poco espacio y dejar las superficies lo más escurridas posible, ojalá seques, como si nunca se hubiera limpiado, así, además de limpiar, de alguna forma se borraba el rastro de quien limpiara.
El aseo, para estar bien hecho, tiene que ser invisible. Y no es el único trabajo! Pasa lo mismo con los pintores, eléctricos, aires acondicionados y muchas tareas técnicas que el mundo necesita que funcionen y que no den problemas. Son trabajos con un alto valor práctico, los necesitamos con urgencia y cuando fallan todo falla, nos pone de malhumor y nos hace infelices. Cuando funcionan bien, una de las claves es que no se note, pero el riesgo es que no las valoremos.
Como Sara, miles de mujeres y hombres en el mundo mantienen limpio el metro, escuelas, universidades, centros comerciales, bancos, clínicas y hospitales, bencineras, supermercados, restaurantes, trenes, museos, tiendas de todo tipo y todos, todos, todos los baños del mundo en tiempo récord.
Son gente muy especializada que sabe sacar a gran velocidad y con precisión manchas pegajosas de bebidas, chicles, vómitos y sangre, grafitis de ventanas, pegatinas y calcomanías, caramelos pisados y limpiar vidrios de manera inadvertida.
Sara ara trabaja en un aeropuerto, ella ve a muchas personas todo el día, muchas, muchas, van de prisa. Gente de todo el mundo que corre arriba y abajo y no tiene tiempo. No se saludan, tampoco a ella, de hecho, a ella no la ven.

Els invisibles i el seu aport a la convivencia


La Sara és invisible. De petita era una nena calladeta, “no molesta gens” deia sa mare. Molt aviat va haver d’ajudar a casa seva perque eren molts i no arribáven els diners, es va posar a treballar a una empresa de neteja, on la van ensenyar a ser eficient en la feina, sense fer soroll. Passar inadvertida era la consigna, quan més millor, així, mentre recollia les brosses i treia les taques del terra, arrossegava el cubell de l’aigua de manera silenciosa i fent moiments suaus i controlats. Va aprendre que una de les claus per acomplir l’objectiu era ocupar poc espai i deixar les superficies el més aixutes posibles, tan de bó seques, com si mai s’haguéssin netejat, així, a l’hora que es netejava, d’alguna manera s’esborrava el rastre de qui neteja.
La feina de la neteja, per a esta ben feta, ha de ser invisible. I no és la única! També passa amb els pintors, eléctrics, aires acondicionats i moltes feines técniques que el món necessita que funcionin i que no que donin problemes. Són feines amb un alt valor práctic, les necessitem amb urgencia i quan fallen tot falla, ens posa de malhumor i ens fa infelicos. Quan funcionen bé, una de les claus es que no es noti, peró el risc es que no les valorem.
Com la Sara, milers de dones i homes al món manténen net el metro, escoles, universitats, centres comercials, bancs, clíniques i hospitals, bencineres, supermercats, restaurants, trens, museus, tendes de tot tipus i tots, tots, tots els lavabos del món en temps récord.
Són gent molt especialitzada que sap treure a gran velocitat i precissió taques enganxifosses de begudes, xiclets, vómits i sang, grafitis de finestres, pegatines i calcomanies, caramels trepitjats i netejar vidres de manera inadvertida.
La Sara ara treballa a un aeroport, ella veu moltes persones tot el día, moltes, moltes, van de pressa. Gent de tot el món que corren a vall i a munt i no ténen massa temps. No es saluden, tampoc a ella, de fet, a ella no la veuen.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Inmensa alegría, ser alegres, un grado de humildad


Carlos es arquitecto, trabaja como docente en una universidad, ha tenido cargos importantes en su vida, es un hombre serio. Tiene dos hijos y es una persona entrañable. Una de sus características más propias es ser una persona alegre, sonríe jovialmente y su gesto corporal lo acompaña en un simpático ademán que lo hace liviano. Es un ser que aunque a veces las cosas no le funcionen a la perfección en la vida, no pesa, ni se hace denso en la convivencia. De hecho uno podría pensar de Carlos que todo le resulta fácil, aunque no es en absoluto así.

La alegría es un don, una gracia que cuando disminuye, se resiente la vida y la salud. Si bien estar triste o vivir un duelo es necesario y natural en algunos momentos, al ser humano sin alegría, le falta energía y sin energía le falta alegría.

Pero los dones, si se tienen y no se trabajan, se atrofian; y contrariamente, si no se tienen y se trabajan, se pueden adquirir; de la misma manera, la alegría es un don que se puede trabajar, ¿cómo?, posiblemente cada persona tiene que encontrar su fórmula. Puede servir el ejemplo de los músicos que al interpretar una obra, para que esta suene bien, deben sentirla y vivirla, también podemos interpretar en la convivencia buenas relaciones, conversaciones, saludos amables, sin falsear, cordialmente.

Si podemos aprender a ser humildes, podemos aprender a ser alegres. De hecho es condición que así sea. En un camino en progresión hacia la humildad plena, primero descubrimos que podríamos no haber existido nunca, que en el Plan de Dios ,aunque las cosas no sucedieron prolijamente, Dios nos ama infinitamente y descubrir el Amor nos hace agradecidos y alegres, tremendamente alegres. En la escalera de los grados de humildad, la alegría es un peldaño entre el agradecimiento y la decisión de amar.

Francisco de Asís vivió la “perfecta alegría” cuando fue rechazado por sus propios hermanos y se encontró en la calle en una noche oscura y fría. Vivió la “perfecta alegría” de quien es tan pobre que no tiene la seguridad del amor de los más cercanos. La persona alegre no es que no tenga penas, o dificultades, sino que consigue disponer de un tono para transitar con energía por la vida, escoger la alegría entre todas las apariencias posibles y separar la incertidumbre, el dolor, los problemas, de su relación con el mundo circundante. Quizá porque consigue prescindir de llamar la atención sobre su persona y sus posibles dificultades, quien es alegre es humilde. El caso de la “perfecta alegría” de Francisco es el caso de quien se instala en el don. Se puede entonces estar triste y ser alegres, así como ser felices y estar triste. La alegría plena, profunda, que no depende de las mareas o los embates del tiempo es la sazón de la vida.

Así, la alegría, que muchas veces se convierte en un don a veces envidiable, es un trabajo. Y las personas que lucen una convincente sonrisa en sus labios y contagian alegría, han optado por ello. Han tomado la decisión de vivir alegres, no exento el esfuerzo. La actitud alegre ahuyenta el miedo. La persona alegre no le teme a la vida, al contrario, sabe que cuesta. Vivir sin miedo es vivir alegre.

Por último un apunte sobre João Tomé Chonze, un mozambiqueño que nació en 1925 y que alcanzó a vivir la esclavitud en pleno siglo XX, terminó sus días enfermo de cáncer invitando a quienes lo conocieron a vivir en “alegría tremenda”, hasta el día de hoy su invitación es sentido de vida. Reposan sus restos en el ex monasterio de San Jerónimo de la Murtra, en Badalona, donde vivió sus últimos días.

Elisabet Juanola Soria
Santiago de Chile