lunes, 25 de marzo de 2013

No hay derecho


Es lamentable pero cierto que vivimos violentamente. Hacemos valiosos esfuerzos, con mucha frecuencia, por estar en paz y por hacer la paz, pero el estatus de la paz, la cultura de la paz es todavía un largo camino que la humanidad tiene que recorrer. Una prueba de ello es la falta de conciencia que tenemos de ello. Hay una fábula que habla de un lobo que explica a sus hijos su lucha constante entre ser bueno y delicado, suave y cariñoso, o ser malo, agresivo, irreflexivo e inconsecuente. Cuando sus hijos le preguntan quien de los dos gana la pelea, el lobo les responde: “aquel a quien yo alimento”.
I así és!, entre un estilo de vida y otro, hay una elección continua, es una verdadera lucha, porque la inercia del estilo imperante es violenta, corrupta, mentirosa e individualista. La generalización no vale para los casos individuales de personas e instituciones que hacen grandes esfuerzos por aportar a la convivencia y a la existencia del Reino en la tierra; la generalización vale para mostrar que tenemos miedo a ser sinderos, honestos, transparentes y justamente generosos -no sólo dadivosos-. La generosidad empieza donde acaba la justicia. Una parte de lo que entendemos por generosidad, le corresponde a nuestro digno bendito, quien a veces lo sabe y otras no. La discusión sobre qué es justo o no, ciertamente es larga desde los argumentos de la razón, pero desde el amor se ve muy claro: justo es poder tener una digna existencia -posiblemente extensible a todo ser vivo-. Por eso es que no hay derecho!, no hay derechos que teniendo todas las posibilidades de repartir riqueza y poder, todavía no se haga; teniendo todas las posibilidades de reciclar, cuidar el planeta y dejar de consumir innecesariamente, no se haga y así sucesivamente.
Y a qué tenemos derecho y deber?, en primer lugar a ser amados y a amar de verdad. Cuando no hay amor, la gente se va, y no es criticable que lo hagan!!. También el no amor o el mal amor genera violencia porque las personas no amadas o mal amadas se sienten estafadas en el amor. Tenemos derecjo y deber a que la vida esté sostenida en el amor.
No obstante, hay que decir también que, en la suma y en la resta, hay mucho más amor, generosidad, transparencia y sinceritat, que indiferencia, rencor y mentira, la prueba es que salen flores todas las primaveras, hay niños felices, gente mayor integrada y espacios para aprender a ser mejores personas. Pero falta!, todavía falta mucho para construir un mundo amable.  

No hi ha dret


Es lamentable peró cert que vivim violentament. Fem valuosos esforcos, amb molta feqüéncia, per a estar en pau i per a fer la pau, peró l’estat de la pau, la cultura de la pau és encara un llarg camí que la humanitat ha de recorrer. Una prova és que nos ens adonem. Hi ha una faula que parla d’un llop que explica als seus fills la seva lluita constant entre ser bo i delicat, suau i carinyós o ser dolent, agresiu, irreflexiu i inconsequent. Quan els seus fills li pregunten qui dels dos guanya, el llop els respon: “aquell que jo escullo”. Així és!, entre un estil de vida i un altre, hi ha una elecció continua, és una veritable lluita perque per inercia l’estil imperant és violent, corrupte, mentider i individual. La generalització no val per als casos individuals de persones i institucions que fan grans esforcos per a aportar a la convivencia i a la existencia del Regne a la terra, la generalització val per a mostrar que tenim por de ser sincers, honestos, transparents i justament generosos -no només dadivosos-. La generositat comenca on acava la justicia. Una part del que entenem per generositat li correspon al nostre digne beneit, qui de vegades ho sap i altres no. La discussió sobre qué és just o no, certament és llarga des dels arguments de la raó, peró des de l’amor es veu molt clar: just és poder tenir una digna existencia, possiblement extensible a tot ésser viu. Per aixó que no hi ha dret!, no hi ha dret que tenint totes les possibilitats de repartir riquesa i poder, encara no es faci, tenint totes les possibilitats de reciclar, cuidar el planeta i deixar de consumir innecessariament no es faci, i així successivament.
I de qué tenim dret i deure?, en primer lloc de ser estimats i estimar de veritat. Quan no hi ha estima la gent marxa i no és criticable. I també el no amor o el mal amor genera violencia perque les persones no estimandes o mal estimades se senten estafades en l’amor. Tenim dret i deure a que la vida estigui sostinguda en l’amor.
Ara, també hem de dir, que ben mirat, hi ha molt més amor, generositat, transparencia i sinceritat, que indiferencia, rancúnia i mentida, prova d’aixó és que surten flors totes les primaveres, hi ha nens felicos, gent gran integrada i espais per a aprendre a ser millors persones. Peró ens falta!, encara ens falta fer el tomb i construir un món amable.  

lunes, 4 de febrero de 2013

Espiritualidad de un bebé?

Aurelio tiene un hijo de un año y siete meses, se llama Luis y es inquieto y risueño como la mayoría de los niños y niñas de esta edad. Camina, habla poco, pero lo entiende todo. Le gusta mucho jugar a esconderse y cuando lo encuentran se rie y se atarante tanto que hay que controlar que no se haga daño. Aurelio y la mamá de Luis han decidido no seguir juntos y el niño vive con la madre, cada vez que su papá va a buscarlo se tira a sus brazos y no lo deja por un buen rato, la despedida es un drama. Luis, aunque es chico, extraña mucho a su padre i le hace falta.

Juana, que es prima de Luis tiene dos años y tres meses y se comunica con su tia, que vive lejos, por skype. La ha visto dos veces en persona, peró sabe perfectamente quies es y la reconoce cuando se conectan. Le explica cosas en su media lengua y le ha presentado a través de internet a todas sus muñecas, quienes son, ciertamente, su mundo. También coloca sus dibujos frente la pantalla para que la tia los vea, son garabatos que sólo ella sabe qué significan y tiene mucho interés en mostrárselos. Cuando se conectan siempre están los papás y hermanos con ella frente la pantalla y Juana sabe que estar en primera fila es preferible a quedar detrás, de manera que ella pide estar en primera fila y sola, no sentada sobre nadie. La Joana, aunque es chica, sabe lo que quiere.

Martín, tiene la misma edad que Luis. Hace poco, el Niño Dios le regaló un juego de parejas, se trata de buscar los similares y colocarlos juntos, le gusta mucho. Su mamá de vez en cuando graba a Martín cuando juega y le habla sobre lo que hace para que quede registro. Cuando la mamá graba a Martín, él mira a la cámara, saluda y sonrie estrafalariamente. Después su madre le muestra el video, él se reconoce y se toca en la pantalla. Martí, aunque es chica, sabe que lo están grabando.

Andrés tiene tres años y ha tenido su primera entrevista pera ser admitido en el colegio. Sus papás quieren que lo admitan cerca de la casa, en un establecimiento muy sólido que trabajan una pedagogía integral en educación que integra religión desde pequeños. En la entrada del establecimiento hay una imagen de una mujer con un niño en brazos y Andrés, a pesar que es primera vez que la ve dice que es la Madre de Dios. Andrés, aunque es chico, reconoce la simbología de María.

Ángel tiene miedo en la noche, siempre le ha ocurrido. Tiene pesadillas y algunas veces se le escapa el pipi cuando duerme. Este tema es para él un caballito de batalla. Además, a veces tiene pesadillas. Es posible que la conciencia de la situación del pipi le haga dormir inquieto. Antes de acostarse, cuando da el beso de buenas noches a sus padres, les pide que le escriban en la frente “buenos sueños y no hacerse pipi”: Los papás lo escriben con mucho gusto y le dan un beso de ánimo en su propósito personal. Ángel, aunque es chico sabe que sólo él puede superar este reto.

Los niños y las niñas, por chicos que sean, perciben, ven, entienden mucho más de lo que ningún adulto imagina. Merecen todo el respeto y acompañamiento necesario en el su extraordinario acto de crecer y comunicarse. 

Espiritualitat d’un nadó

L’Aureli te un fill d’un any i set mesos, es diu Lluis i es inquiet i rialler com la majoria dels nens i nenes d’aquesta edat. Ja camina, parla molt poc, peró ho enten tot. Li agrada molt jugar a amagar-se i quan el troven riu i s’atavala tant que s’ha de vigilar que no es faci mal. L’Aureli i la mare d’en Lluis han decidit no seguir junts i el nen viu amb la mare, cada cop que el seu pare va a buscar-lo se li tira als bracos i no el deixa per una bona estona, quan es despedeixen és un drama. En Lluis, tot i que és petit, trova a faltar molt a son pare.
La Joana, que es cosina d’en Lluis te dos anys i tres mesos i es comunica amb la seva tieta, que viu lluny, per skype. L’ha vist dues vegades en persona, peró sap perfectament qui és i la reconeix quan es connecten. Li explica coses en la seva mitja llengua i li ha presentat totes les seves nines, que són, certament, el seu món. També li posa els seus dibuixos davant la pantalla per a que la tieta els vegi, són guixots que només ella sabe qué volen dir i te molt interés en ensenyar-los. Quan es connecten sempre hi ha els papes i els seus germans davant la pantalla i la Joana sap que estar a primera fila és millor que quedar per darrera, de manera que ella demana estar a primera fila i sola, no a sobre de la falda d’un altre. La Joana, tot i que es petita, sap el que vol. 
El Martí, te la mateix a edat que en Lluis. Ara fa poc, els Reis li van portar un joc de parelles, es tracta de buscar els similars i posar-los junts, li agrada molt. La seva mare de tant el tant el grava quan juga i li diu el que fa mentre queda enregistrat. Quan la mare es posa a gravar en Martí mira a la cámara, saluda i fa una rialla de compromís. Després la mare li ensenya el video i ell es reconeix i toca la pantalla. En Martí, tot i que es petit, sap que l’están registrant.
L’Andreu te tres anys i ha tingut la primera entrevista per a entrar al col.legi. Els seus pares el volen portar a prop de casa a una escola molt sólida que treballen de manera integral l’educació i t’enen religió des de petits. A l’entrada de l’escola hi ha una imatge d’una dona amb un nen en bracos i l’Andreu tot i que es el primer cop que la veu diu que és la Mare de Déu. L’Andre, tot i que es petit reconeix el simbolisme de María.
L’Ángel te por a les nits, sempre li ha passat. Te mals sons i algunes vegades se li escapa el pipi quan dorm, no li agrada gens el tema i per a ell és un problema important. A més a més de vegades te mal sons. És posible que la conciencia de la situació del pipi el faci dormir inquiet. Abans d’anar a dormir i quan fa el petó als papes, demana que li escriguin al front “bons sons i no fer-se pipi”, els papes ho fan amb molt de gust i li fan un petó de bona sort en el seu propósit personal. L’Ángel, tot i que es petit sap que només ell pot superar aquest repte.
Els nens i les nenes, per petits que siguin saben, percebeixen, veuen, enténen molt més del que cap adult imagina. Mereixen tot el respecte i acompanyament necessari en el seu extraordinari acte de créixer i comunicar-se. 

lunes, 31 de diciembre de 2012

La gente nos ve y después se acuerda


En un pequeño negocio de una gran ciudad una mujer menuda saluda a una clienta que no la ve porque está pendiente de lo que necesita comprar. Se trata de un servicio técnico que ofrecen en la tienda y que la clienta necesita. El técnico que solucionará el problema está con otro cliente y por tanto hay que esperar un poco, tiempo que transcurre en silencio.

Por ese local pasan muchas personas que tienen prisa, o que tienen mucho tiempo, hay de todo. Personas que son muy serias, o conversadoras, que están tristes, o malhumoradas. La señora de la tienda, quien posiblemente sea la dueña, pasa muchas horas observando a la gente que entra y espera, o que se va por no esperar. Después de los años ha aprendido a observarlos.
Finalmente la clienta es atendida y le toca pagar.
-guarde el recibo señora, puede servirle de garantía en caso de que no funcione
La clienta, en silencio, mira a la señora de la tienda quien le está entregando el recibo y ahora añade:
-aunque si lo pierde, igualmente le reconoceré la garantía
De este pequeño dialogo podría deducirse que la señora de la tienda siempre reconoce las reparaciones que se han hecho y que no pondrá obstáculo si una persona hace un reclamo. Pero curiosamente, la señora de la tienda añade de manera gratuita:
-con el tiempo he aprendido que cuando no hacemos bien las cosas, la mayoría de las veces és por ignorancia, de joven oía que los mayores decían: “estos jóvenes no saben nada de la vida” y no lo entendia y  ara ja lo he entendido, puedo reconocer a las personas que entren en mi tienda.
La señora del local, dice reconocer a la gente que entra pidiendo un servicio, es decir, se da cuenta el tipo de persona que son, distingue cuando alguien quiere tomarle el pelo o cuando sinceramente piden una reparación. Pero de todas maneras, sea como sea, ha aprendido que cuando la gente hace mal las cosas, casi siempre es por desconocimiento. Que savia mujer!!!

La clienta, que ni siquiera había mirado a la señora, se fue muy pensativa y mucho más consciente del valor de las personas que permanencen en un lugar y observan, todos aquellos que están en una portería, en las tiendas, los que abren o cierran puertas en un almacén, … y que los peatones, muchas veces no ven, porque pasan de largo. Muchas veces hay alguien que hace aseo; abre la puerta; envuelve un regalo; trabaja en un quiosco; … y ve pasar a los demás y se acuerda de ellos, los conoce y un buen día, sabe mucho de ellos!!, especialmente si ha sido o no una persona amable.


La gent ens veu i es recorda


A una petita tenda d’una gran ciutat una dona menuda saluda a una clienta que no la veu perque está pendent de què vol comprar. Es tracta d’un servei técnic que ofereixen a la tenda i que la clienta necessita. El técnic que resoldrà el problema está amb un altre client i per tant s’ha de fer una mica de temps esperant, temps que transcorre en silenci. Per aquella botiga passa molta gent, persones que ténen pressa, o que ténen molt de temps, hi ha de tot. Persones que són molt serioses, o que són xerraires, que están tristes, o malhumorades. La senyora de la botiga, possiblement, la mestressa, hi passa moltes hores observant la gent que entra i espera, o que marxa per no esperar. Després dels anys ha aprés a observar-los. Finalment la clienta és atesa i li toca pagar. 
-guardi el rebut senyora, pot servir de garantía en cas que no funcioni
La clienta, en silenci, mira a la senyora de la tenda qui li està entregant el rebut i ara mirant-se ambdues li diu: 
-tot i que si el perd, igualment li reconeixeré la garantía
D’aquest petit diàleg podría deduir-se que la senyora de la tenda sempre reconeix les reparacions que s’han fet i que no posarà obstacle si una persona ve a reclamar. Però curiosament, la senyora de la tenda afegeix de manera gratuita: 
-  amb el temps he après que quan no fem bé les coses, la majoria de les vegades és per ignorancia. de jove sentía que els grans deien: “aquests joves no saben res de la vida” i no ho entenia i ara ja ho he entès, puc reconèixer a les persones que entren a la meva botiga.
La senyora de la botiga, diu reconèixer la gent que entra demanant un servei, es a dir, s’en adona el tipus de persona que són, distingueix quan algú vol prendre-li el pel o quan sincerament demanen una reparació. Però de totes maneres, sigui com sigui, ha après que quan la gent fa malament les coses, quasi sempre ès perque no en sap. Quina sabiesa!!!
La clienta, que ni tan sols havia mirat a la senyora, va marxar molt pensativa i molt mès concient del valor de les persones que romanen a un lloc i observen, tots aquells que están a una portería, a les tendes, els qui obren o tanquen portes… i que els vianants molts cops no veuen, perque passen de llarg. Molts cops hi ha algú que neteja; obra la porta; embolica un regal; treballa dins un quiosc; … i veu passar els altres i es recorda d’ells, els coneix i un bon día, sap molt de la seva vida!!, especialment si ha estat o no una persona amable.


jueves, 20 de septiembre de 2012

Emprendre la felicitat, una decissió personal e intransferible


Existeixen estudis sobre els índex de felicitat dels paísos que, tal com en altres temes, assenyalen quins están millor i quins no tant. La manera de medir aquests índex és en base a enquestes on es pregunta a la gent si es molt, bastant, poc o gens felic.

Buthan, una nació petita de la regió del Tibet, al sud d’Asia, te un govern que medeix la Felicitat Nacional Bruta, a través de la Comisió Nacional de felicitat. Els factors per a fer aquesta estadística són extrets d’una enquesta feta a mès de mil persones segons el seu benestar psicológic, salut, educació, bon govern, vitalitat de la comunitat i diversitat ecològica.

No obstant això, si bé es cert que la felicitat és resultat de la sumatoria de varios elements, hi ha un que es intern, personal i intransferible: decidir ser-ho. Es podría dir que per a ser feliç cal molt poc, gairebé voler-ho ser.

Com es fa?, aquest és el tema, no es pot donar una recepta, amb prou feina cada persona fa esforços per a aconseguir-ho i es suposa que és el que tothom desitja. Però, com en altres ambits humans, les decissions internes necessiten d’una presa de conciencia previa. Podriem anomenar: estar bé, perdonar, controlar l’humor, ser positiu, posar limits i varies més que simplement fan la qualitat de vida de cada persona.

Ser feliç no és menor, és la clau que obra possiblement totes les altres portes, l’actitut que permet enfrontat la resta de les coses. La observació ens proporciona exemples clars de persones que són felices a la presó, amb greus malaties i evidents limitacions, aquestes persones ténen el tresor que són feliços, simplement i dificilment els treuran aquest do. Contraposadament hi ha persones que els costa molt més. Fins i tot és possible gaudir de la vida, tenir salut, ser alegres i donar alegría als altres i en canvi, tenir series dificultats per a ser feliços, mantenir una certa constant de felicitat.

Un cop, a la entrega d’un certificat de computació a un curs municipal, un jove músic va ser contratat per a obsequiar amb unes notes a un públic majoritariament femení. Abans de començar el seu repertori va dirigir-se a les asistents dient: “les felicito per emprendre la felicitat” i ell explicava que el fet d’inscriure’s a un curs de capacitació era una manera de decidir ser feliç, però a més a més feia notar que la felicita tés un empreniment, una empresa, una manera d’exercir la vida tenint la iniciativa per la ma.

Molts cops transitem per la vida: “qui dia passa any empeny” diu el refrany, volent posar en positiu que la vida està feta de petits moments, una expresió plena de saviesa, similar a la “step by step” tan en boga per a recordar-nos que les coses es fan una darrera l’altra. Però també pot passar que deixem que passin els dies i no els visquem. Tots tenim quilos d’hores i de dies no viscuts, no concients entre pit i esquena. Es allò de: “no sé com m’ho he fet per a arribar aquí”, o sigui, entre minut i minut pot haver-hi una certa d’esma.

La decissió de la felicitat va fent un rosari entre tots els moments viscuts i els dóna vida plena a partir de donar un si total i irreversible a la existencia.