lunes, 25 de octubre de 2010

Vamos que se puede!

Le llaman Súper Mario, es uno de los 33 mineros que quedaron encerrados, enterrados bajo la mina San José de Copiapó, una persona que desde "abajo" se convirtió en el animador, casi showman, de este monumental reality, según matices, maravilloso milagro y... mucho más.
Mario Sepúlveda hoy es un hombre distinto, emergió de las profundidades con un rol que jugar que nunca hubiera imaginado, tal como le sucede a sus otros 32 compañeros. La vida le mostró "otra oportunidad".
A veces necesitamos otras oportunidades para ser "nosotros mismos".
A veces, desaprovechamos todas las oportunidades para ser felices.
Mario dice que cuando ellos se dieron cuenta que estaban encerrados bajo tierra y que no les había pasado nada, tomaron conciencia que tenían algo que decirle al mundo, ese mensaje va más allá de las palabra y cada uno tiene que saber interpretarlo: tenemos nuevas oportunidades para ser, para ser felices. No esperemos a que cambien el entorno, la felicidad está en uno.

lunes, 4 de octubre de 2010

Sóc la sogra, sóc l’Esperit Sant!!

Els fills es van fent grans, tal com nosaltres i com els nostres pares i amics. Ens adonem que es fan grans a estones, no sempre. Tot d’un plegat fan una estirada i el pijama ja no serveix, tot d’un plegat ja no volen que els acompanyis a segons quins llocs, tot d’un plegat ténen preocupacions i compromisos.

Els fills són un regal que arriba un dia a la teva vida i la canvia completament, necessita temps, escolta, observació, amor a tota hora, fins i tot quan no vols donar-lo. Han d’aprendre a caminar, posar-se de peu…, ser felicos i lliures. Els fills són un regal per a que els pares aprenguem a ser pares, a estar atents a altres que són encara febles per a anar sols per a la vida. Quan els fills són petits nosaltres som molt semblans a Déu Pare que ens dona llum, escalf, aigua, el cel, la nit per a dormir…

I un dia els fills… comencen a ser autónoms!, ténen feines, dificultats, éxits, els primers amors, descobriments… i nosaltres els pares, de vegades podem estar i fer de guía, altres vegades no. Els mostrem els nostres propis descobriments i no sempre els sabem explicar o ells els enténen. Inventem paráboles, exemples, fem excursions, busquem el millor per a ells i som una mica com Jesús per a ells, som “Mestres”.

Un dia, els fills arriben amb el seu company o companya de l’anima, amb un projecte de vida, amb un altre que els ha despertat el desig, l’empenta per a pujar un cim. Un dia, els fills ténen un impuls extraordinari per a comencar una empresa, un propósit, una familia. I nosaltres?

Nosaltres som els pares d’aquella persona que ara ja és adulta, estima a gent que no coneixem, projecta, te somnis. Potser vol volar lluny. Potser no entem tot el que assaja o sommia, peró no cal. El que cal es seguir donant-los la certesa que som testimonis de la seva vida. Ara més que mai, som testimonis de la seva vida.

Els pares som testimonis de la vida dels fills, testimonis amorosos que tenim la nostra propia vida i que quan arriba el moment de que els fills volin, els ajudem a prendre impuls, i els pares llavors som molt semblants a l’Esperit Sant: donem foc, donem, alé, donem… tot alló que es pugui donar: saviesa, enteniment, ciencia, concell, pietat

Dissabte i fer neteja

No sempre fem neteja el dissabte, la setmana de vegades ens deixa baldats i els dissabtes el que fem es dormir una mica més. Peró amb freqüencia es el dia que deixem per a les coses que durant la setmana s’acumulen. Per tant, la son, rentar roba, mirar mails endarrerits, anar a comprar roba o menjar o llibres… no es extrany que ho fem un dissabte.

El dissabte es indispensable per a la vida. Qué fariem sense el dissabte?.
Ei! Potser alguns están pensant! Peró si dissabte jo treballo! D’acord, llavors, possiblement diumenge, o dilluns… peró tots necessitem un dia per a fer “neteja”
Neteja de tot alló que no ens fa nosa o que acumulem innecessariament. No només bruticia de la casa, també netejar les emocions, els cansaments. Sííí!! Tenir un dia per a poder caminar tranquils i posar en ordre el cos, escoltar el cor, repasar com va la vida dels amics. Amb els amics també fem neteja.

Amb els amics fem neteja quan els truquem i els escoltem, ells necessitem algú qui els acompanyi i aquests som nosaltres, al igual que de vegades ells ens escolten. Fem neteja amb els amics quan ens posem al dia, quan els demanem algun favor o els regalem algun present. De vegades els amics són els pares o alguna persona gran que espera amb molt de gust la nostra visita.

De qué hem de fer neteja?, qué estem acumulant?, quines coses fan nosa?, he escoltat el meu cos, la meva agenda, el meu son?. De vegades acumulem insatisfaccions, desitjos… acumulem intuicions!, peró les escoltem?

Sí! Quina marevella que existeixi el dissabte! El día que ens ajuda a posar ordre, harmonia, descans a la nostra vida, ens ajuda a que la vida sigui ben nostra, ben apamada. Així, el diumenge, podem descansar!!!

lunes, 20 de septiembre de 2010

Resignificación del perdón, una porciúncula para Chile

En el año 1922 el sacerdote chileno de la orden franciscana Angélico Aranda solicitó al arquitecto catalán Antonio Gaudí, a través de una carta, un diseño para construir una capilla o santuario dedicado a Nuestra Señora de los Ángeles en la ciudad de Rancagua. Esta petición, cargada de sentido religioso, debería ser una Porciúncula tal como la que 800 años atrás fundara el “perdón de Asís” con el que Francisco promovió una nueva manera de entender la vida que incluía el concepto positivo de pobreza. Antonio Gaudí respondió afirmativamente a la solicitud argumentando que sirviera “para la confraternidad espiritual entre España y América”
Esta petición que no pudo concretarse en vida de Aranda quedó registrada en archivos de la diócesis de Barcelona, en España, y siete décadas después fueron desenterrados gracias a la insistencia Joan Bassegoda, quien fuera director de la Cátedra Gaudí de la Universidad Politécnica de Barcelona. En 1977, para concretar el proyecto, se constituyó en Chile, con sede en Rancagua, la Corporación Gaudí de Triana, con tres objetivos: construir la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles; construir una Casa de Soledad y Silencio -aledaña a la capilla y para resguardar el sentido mismo de esta construcción- y dar a conocer en Chile la personalidad y la obra de Antonio Gaudí.
Con el correr de los años, el proyecto ha mostrado de manera paulatina un sorprendente sentido humano y trascendente. Fue reconocido como Proyecto Bicentenario, no solamente por su importancia arquitectónica sino patrimonial y consiguió recursos para poder avanzar en el diseño arquitectónico imprescindible para la construcción.
El Proyecto Gaudí, como ha sido denominado por el Ministerio de Obras Públicas de Chile es mucho más que arquitectura, más de 80 años de espera y hundir sus raíces en el propio sentido fundacional de Asís, le otorgan en el momento actual nacional, continental y mundial, un significado insospechado.
La VI Región, rica en tradición chilena, cuyas tierras son ricas en mineral y agricultura, es también el lugar desde donde Chile puede refundar, en este Bicentenario su propio sentido. En la intersección misma del final del Camino del Inca y del Camino Real en el actual Parque Catalunya, elevará eje hacia el cielo el Proyecto Gaudí.
El sentido de la vida, la comprensión del límite y la fragilidad, la conexión del ser humano con lo más profundo del ser, tienen un valor que no puede ser substituido por ningún bien material. Esta construcción requiere del espíritu más propiamente chileno, el que en este momento de catástrofe, como en tantas ocasiones, nos recuerda que la vida tiene sentido en sí misma.
La Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles es un tributo a la Virgen, una imagen que se entierra primero para elevare al cielo, con sentido de superación y con la protección del manto de María. Tiene la belleza de la arquitectura de Gaudí, única en el mundo, y esta sería la única fuera del territorio español, en Chile, al sur del sur, allende los mares, en el marco cordillerano, presente andino que nos hermana con todo el continente.
Polo de atracción para turistas y personas de paso, pero un lugar de presencia en si mismo. El Centro Gaudí, proyecta espacios de permanencia, de reflexión y encuentro, conscientes que el ser humano está en constante construcción y precisa los tiempos y los espacios necesarios para reanudar su vocación.
Un espacio para vivir la confraternidad y el encuentro, asequible, cercano a la ciudad, dependiente del cuidado y protección de sus habitantes, vulnerable a sus propias condiciones. El espacio de este proyecto se define urbano y necesita ser ciudadano, pero a su vez asume el riesgo de contribuir a una ciudadanía fraterna.
Con identidad chilena y americana, justo en la intersección de caminos que nos recuerdan el mestizaje, la herencia, la historia que hay que conocer para crecer, el dolor que nos fortalece, el camino con otros. El sentido de perdón, de límite, la capacidad de volver a
Este proyecto tiene unas características que lo inscriben fuera de los marcos tradicionales. Es un proyecto que tiene, en sí un espíritu tremendamente fuerte, no voluntarista, sino trascendente. Procede de la necesidad hacer presente la pobreza, la simplicidad y la felicidad del ser humano y refunda con ello el sentido de la vida.
Invita a formar comunidad, signo de ello y convocatoria para ello la creación de un espacio cercano a la capilla para vivir la experiencia contemplativa con otros, en la Casa de Soledad y Silencio.


¿Qué significa hoy una PORCIÚNCULA?
Hoy día, la humanidad está en búsqueda de sentido. La porciúncula significa precisamente “otra oportunidad”, es el sentido del perdón sin condiciones. Por ello este proyecto es un “polo de atracción” para todas las personas que necesitan sosiego, experiencia de sentido.
Pero además, en este caso, el este sentido está muy vinculado a la fraternidad entre España y Chile, fraternidad que, más allá de un posible sentido romántico, significa también construcción de una humanidad que es capaz de consolidad lo mejor de todos, desde la diversidad, sin prepotencias, sino desde el encuentro. Este proyecto está llamado a mostrar la fraternidad y ahondar en las riquezas que cada cultura aporta a una sociedad mejor, en evolución.

Soledad y Silencio
Dos palabras que atemorizan al ser humano lleno de cosas y de palabras, de ruidos internos y externos. Para llegar a lo más íntimo y construir el sentido hay que parar. Este proyecto está circunscrito en medio de la ciudad, en medio del ruido, pero también frente la majestuosidad de la cordillera. Se erige para contemplar y ser contemplado, desafiando las necesidades del mundo y en un cruce de caminos. Por ello es también polo de atracción, debe incrementar la acogida al viajero, el cuido del espíritu, de las heridas y de la riqueza que trae el caminante. Es un lugar para la reflexión y el descanso, de pausa para retomar fuerzas y regresar rebosante al mundo, pero lleno ahora de paz. El retiro nunca es desconexión, sino aterrizaje para mayor conciencia y realismo. El aire, la luz, el agua, la tierra… el entorno natural hace presente la vida.

Proyecto integral
Este proyecto tiene como punta de lanza una “capilla”, un lugar de culto aparentemente. Pero no cualquier capilla, sino que tiene el sello de Gaudí, sello que a la vez, la corona. Las grandes obras pueden hacerse en cualquier parte del mundo porque su lenguaje es universal. Este edículo, o porción de otra más grande obra, tiene los elementos suficientes para mostrar todo el genio arquitectónico y la cosmovisión de Gaudí.
Las cosmovisiones son el conjunto de opiniones y creencias que conforman la imagen o concepto general del mundo que tiene una persona, época o cultura, desde donde se interpreta a él y a todo lo existente. Una cosmovisión define nociones comunes que se aplican a todos los campos de la vida, desde la política, la economía o la ciencia hasta la religión, la moral o la filosofía. La cosmovisión de Gaudí es profética y contiene referentes oportunos para el presente.

La “Casa de soledad y silencio” es el espacio en el que cualquier persona, sea cual sea su sentido de trascendente, pueda realizar la experiencia de la sedimentación y síntesis. La experiencia de interiorización y de trascendente. La belleza expresada en la naturaleza y en las obras de arte o la música ayudan a ahondar en el propio sentido.

Un “Centro Cultural”que facilite el diálogo con otros. Para mostrar las propias obras, para encontrarse con los trabajos o experiencias de otros, para dialogar.

El proyecto abraza las tres dimensiones que vivió Gaudí: belleza (capilla), interiorización (casa de silencio) y diálogo (centro cultural). En su discreción el parque Catalunya nos aporta los elementos que ayudan al ser humano a recorrer el camino interior en busca de respuestas que le acerquen a vivir en armonía consigo mismo, con su entorno y con Dios.

La irracionalitat de la violencia a la irracionalitat del perdó

Per què ho has fet?, preguntava la mare mentre la nena es mirava el full tot arrugat al terra. La petita acabava d’agafar el paper amb les dues mans i l’havia apretat amb força. Es tractava de l’exercici que havia d’entregar l’endemà a l’escola i que havia quedat desahuciat. Mare i filla es miraven ara en un llarg silenci després del qual la mare va proposar enraonar del tema. Finalment, juntes van començar de nou amb la feina, que aquest cop va quedar llesta en un moment.
En-raonar, va ser part de la sol.lució del problema.
Molts cops fem o deixem de fer coses sense saber massa els motius. No sempre els podem raonar, ni tampoc enraonar, de vegades les emocions estàn al capdavant dels fets. Emocions que ens acompanyen sempre, les raonem o no. La tristor o l’alegria no es raonen. Tan mateix ens passa de vegades que al cap del dia estem esgotats i no sabem perquè: “no entenc com puc estar tant cansada!, no he fet tàntes coses per sentir-me així” pensem; o de vegades, després d’un dia de molta feina i exercici ens sentim relaxats i plens. No sempre és correlatiu entendre els motius de les coses que ens passen, les reaccions corporals, ni les seves dinàmiques més pròpies.
El pensament llògic cau en el parany de que hem d’entendre i controlar tot, parany que molts cops no funciona, especialment quan les emocions estàn en joc. La cultura, allò que ens diferencia d’altres éssers vius, te a l’arrel denominar. “Posar nom”, ens fa humans, ara bé, quan posem nom, dominem, i ¿com s’aprèn a dominar amb saviesa?
Les paraules, els mots, entedre les coses, formen part del control. Ens ajuden a “mediar”, a donar-nos a entendre, a fer ponts entre nosaltres, conèixer-nos…, en fi, són de gran utilitat, però no ho són tot. Ni nosaltres mateixos ens entenem del tot i es perque de vegades no hi ha massa que entendre, s’ha de viure!!
“De la irracionalitat de la violencia a la irracionalitat de la reconciliació”, és una de les frases pregones de la “Fundación para la reconciliación” de Colòmbia, un grup de persones que treballen sanant ferides emocionals. Certament, la cultura de la pau demana certa irracionalitat, o millor dit alfabetitzar-nos emocionalment. Davant les emocions no opera la llògica del “per què” opera la llògica de “com ho canalitzem”, “què podem aprendre’n”. El judici i el pre-judici buscan “per quès”; la concòrdia i la convivencia no s’aturen analitzant, busquen sortir endavant sumant les diversitats.
Per a aquella mare que va descobrir una reacció temperamental de la petita filla, no va ser tan important arribar al fons dels perquè, sino aprendre juntes a enfrontar la situació.
Es un repte dels presents construir convivencia. La cultura de la diversitat, de la inclusió, de la pau, de la celebració, de la solidaritat es una feina de cada dia que requereix formes noves i creatives de conèixer.

Ídols socials, replantejar l’amistat

A una recent entrevista feta a la periodista xilena Elizabeth Subercaseaux a propòsit del seu llibre “Vendo casa en el barrio alto” ella asegurava que la divisió de classes produeix ressentiments, i basada aquesta afirmació en la seva pròpia experiència afegia que el seu país es un dels més classistes d’Amèrica Llatina. A Xile, com a molts paísos que han estat colònia, durant generacions el poder s’ha cautelat a les clases socials més privilegiades. Avui però aquest país, immers a la globalitat, ha d’anar renovant la manera d’enfrontar les relacions.

Ni Xile ni cap país del món pot aillar-se del planeta. Una prova d’això ha estat la darrera crisi econòmica que tot i que ha canviat el món, encara no sabem amb certesa amb quina profunditat. Els especialistes es contradiuen una mica en les prediccions i potser tingui tàntes variables i condicionants que potser no es pugui, fer massa prediccions. Per exemple, si bé la crisi pot ocasionar inestabilitat i malestar, també -com tota crisi- serà una oportunitat de remirar la vida i el seu propi sentit.

Fa anys, ens peocupava molt quedar-nos sense feina, avui, no tant, canviar de feina és freqüent i també ho és canviar d’especialitat, ens perfeccionem, busquem noves possibilitats, aprenem tècniques, experimentem… estem més oberts als canvis. Abans, tenir un cert estatus social era molt important, les classes socials éren clares i definides avui, ni es tant important ni tampoc són tan definides i això, sorprenentment allibera a les persones i dóna salud a les relacions. Tot i que l’estatus social no necessàriament va acompanyat de la situació econòmica, moltes vegades es donava per suposada una relació directa que d’alguna manera condicionava a la persona per a tota la vida, per tant, relacionar-se obertament, aparellar-se, projectar-se, tenir accés a certes oportunitats eren temes complexes. Éren societats molt més tancades, estables i permanents. Avui no és així. Els canvis i les oportunitats són pa de cada dia. Emprenedors exitosos, creatius ben cotitzats, investigadors amb nas que esdevénen veritables gurús, poden tenir reconeixement i status avui i demà passen de moda o un altre els guanya el lloc.

Darrera de la posició social, de l’estatus hi ha un ídol que passa per damunt de la persona. Quan la posició social, l’ànsia de tenir-la, la valoració de la persona… passen per la posició que ocupa socialment, fem ídols que minusvaloren a la persona i a més a més deixem de relacionar-nos amb ella i ens relacionem amb el que ens interessa d’ella, la utilitzem.

És interessant mirar-se la crisi, amb els neguits que comporta i amb les pèrdues que ha significat també, com una oportunitat. Una de les alegries que pot comportar aquest nou ordre, aquesta crisi, potser sigui despullar-nos de les estabilitats socials i obrir-nos a conèixer als altres com amics, no com a convenients o socis.

Alicia i els miners de Xile

Lewis Carroll va escriure el llibre de les aventures d’Alicia al 1865 i va ser un éxit que, a més a més, ha estat un aport important a la semiótica. Tot i que la história és lúdica i que sembla per a nens, necessita interpretació. A la trama de “Les aventures d’Alicia” hi ha la pregunta per qui sóc jo i qué faig al món. La noia cau en un pou, s’enterra i després d’un llarg i sinuós viatge surt del cau havent enfortit el seu sentit: descobreix qui és. El conte d’Alicia ha tornat al cinema deprés de molts anys amb la película en tres dimensions dirigida per Tim Burton; al 1951 van ser els dibuixos clássics de Walt Disney.

La identitat, entendre el propi sentit , esdevé la clau i l’eina per a no “perdre” la vida i per tant respondre a la vocació fecondament.

“Estem vius els 33 al refugi”, es el missatge que escrit per un dels miners soterrats a una mina del nord de Xile, ha estat una de les millors noticies que hem rebut en els darrers temps. El text venia, com sabem, enganxat al tub que va aconseguir arribar on ells éren a 700 mts de profunditat, feia 17 dies. Aquella tarda milers de persones sortien al carrer, qual victoria nacional, a celebrar la vida, potser de la ressurrecció?. Una celebració providencial, molt providencial, perque aquest és un any molt simbòlic per a aquesta terra austral.

Fa varios anys, Xile va començar a preparar el seu bicentenari per a aquest setembre. Pàgines web, iniciatives culturals, polítiques, religioses … dirigides a la conmemoració. Però ha estat la terra, l’imponderable de la vida, el que ha marcat i reforçat el sentit autèntic de l’aniversari. El terratrèmol devastador del febrer que va moure més de 500 quilòmetres de país com si fos un trampolí i aquest accident dels miners que esdevé miracle, unitat, pregària nacional, i posibilita que tot el país i bona part del món, escoltem el clam de 33 homes atrapats. Què ens han de dir tan important que la terra, sempre gelosa d’ells (*) se’ls empassa com a Jonás?

(*)Diuen que la terra es gelosa dels homes miners

Iniciar el camino del desapego

Las emociones no son buenas ni malas, pueden ser agradables o desagradables, pero son neutras en sí. No obstante ello, sentir rabia, por ejemplo, y canalizarla adecuadamente requiere temple, madurez y quizá haberse trabajado mucho interiormente. Lo mismo con el miedo, la tristeza, la alegría, la sorpresa o la aversión, todas ellas emociones connaturales al ser humano. No le podemos exigir a nadie que no sienta alegría si la siente, pero otra cosa es convertir esa alegría, llenarla de sentido y que penetre en nuestra conducta de manera sana.

Durante mucho tiempo el mundo occidental se alejó de las emociones y aprendió a negarlas como si fueran demostración de poca racionalidad. Hoy cada vez queremos aprender más de ellas. Sabemos que es sano llorar si uno siente que lo necesita y que tan problemático es no hacerlo como hacerlo en exceso. El miedo es preventivo, nos alerta de peligros y es una manera de protegernos, pero también es una seguridad.

“No te presto el auto porque tengo miedo a que te pase algo” le dice una madre a su hijo adolescente y así ella vive “segura”, hasta el día que el joven decide, por su propio bien manejar, sin pedir tantos permisos. La “seguridad” que nos aquieta son miedos que nos anulan. Detrás de muchas emociones sobredimensionadas hay miedos que nos hacen pequeños y torpes, es difícil verlos porque uno está detrás de ellos como en una gran fortaleza. Soltar la ira y dejar pasar el enojo es una manera de renunciar al poder; acercarse a aquel que me repugna es una manera de hacerme vulnerable; serenarme ante una alegría loca es una manera de empezar a gozar de manera permanente; dejar de sollozar nos permite ver el bosque como dice el adagio. En todos los casos se trata de dar un salto, desapegarse, ir un poco más allá de mis seguridades: estoy segura que estoy triste y tengo derecho a ser consolada, pero el camino al desapego es el que tengo que recorrer hasta vencer el duelo.

El desapego es la renuncia a tener la razón de mis miedos, expande el alma y la hace flexible y es un camino que nunca termina porque naturalmente, el ser humano busca la seguridad cuya llave es el miedo.

Después de veinte años

Me encontré con un compañero del alma después de veinte años. De manera casi anecdótica apareció en facebook. Nos habíamos dejado de saber cuando él y yo emprendimos caminos dis-pares, cada uno el suyo, ya no juntos. Con todo respeto, habíamos puesto silencio de por medio y crecimos como personas, con proyectos y compañeros de viaje acordes a las opciones. Después de veinte años, aparecidos de nuevo, con alegría inmensa, transitamos por calles y pasajes conocidos de ambas vidas, re-cordamos mucho y nos contamos, en la primera cita. En la segunda, simbólicamente, llegamos al “bosque”, a la espesura de lo no conocido, del día después de hace veinte años, llegamos al miedo, dolor en las entrañas y soledad.
Miedo, dolor en las entrañas y soledad no del presente que nos abrigaba feliz, sino de lo desconocido del otro, de lo que “nos perdimos”. Miedo, dolor en las entrañas y soledad de lo que veíamos en el silencio de un parpadeo, en la espesura de la vida que no habíamos compartido con nadie porque era mutuo y recíproco y de nadie más, y ahora se abría, muy sincero, acaso demasiado. Verdades que comprometen la vida misma.
En el “decíamos ayer”, se nos enturbió el: “a mí no me engañas”… y nos mostró cuan desconocidos éramos, no solamente uno frente al otro, también cada uno en el otro y cada uno de sí mismo. Este “encuentro con el pasado” devenía ahora el desafío de ahondar más en la vida, con un espejo veraz al frente. Enfrentábamos la oportunidad de incorporar al joven que fuimos a nuestros mundos de adulto. Ello significaba reabrir ciclos, volver a jugar partidas con otras destrezas. Incorporar, no deshacer, ¿o sí?. Se abrían grietas, inseguridades, incomodidades: ¿qué hubiera pasado…?
El miedo, dolor en las entrañas y soledad no había existido hasta llegar a ese lugar inhóspito de la franqueza y ahora amenazaba la estabilidad del presente. Habíamos estado veinte años sin vernos, ni sabernos y ahora, este encuentro era exigente. Dejaba al descubierto una conversación profunda y pendiente con las propias lealtades. Gratuitamente, de la mano de las vueltas de la vida, se aparecía la oportunidad de dejar todo igual o avanzar, crecer más y ahondar en el amor sincero. ¿Le daba yo un sí a por todas?, ¿me lo daría él a mi?, ¿qué comprometía ello?
Revisarse después de veinte años es una afrenta compleja, siempre sana, pero puede ser dura. Emergen situaciones que antes no existían, como las arrugas; o que en la evolución de la vida se han generado y tienen vida propia: proyectos, familia, duelos… No aprovechar la oportunidad es vivir en el miedo a la libertad, aprovecharla es no tener miedo a la exigencia y sí tenerle a la mediocridad.

martes, 27 de julio de 2010

Sentido de la vida Etty Hilessum

"Busco el sentido de la vida y me pregunto si no tiene sentido en absoluto. Pero este es un tema que cada uno tiene que arreglar consigo mismo y con Dios. Tal vez cada existencia tenga su propio sentido y se necesite una vida entera para encontrarlo", es una frase de Etty Hillesum.
Etty Hillesum fue una joven judía holandesa que mantuvo un diario durante la segunda guerra mundial que testimonia su propio fin en el campo de concentración de Auschwitz.A veces, en el mundo en que vivimos, se nos “olvida” profundizar, vivir, de hecho, y muchas veces, solamente sobrevivimos. Si reflexionamos las veces que se nos pasa de largo la oportunidad de disfrutar las pequeñas cosas, de amar un poco más lo que tenemos, cuidar a los más cercanos, tener un tiempo para los amigos, y para el mejor amigo, el que no nos falla, Dios. Etty Hillesum, desde un campo de concentración nos da una pista clave, la vida de cada uno es la única e irrepetible oportunidad de vivirla, de amar y de construir el mundo que queremos. Todos tenemos un valor que nadie más tiene, no es necesario contárselo a nadie, si hay que vivirlo.

sábado, 12 de junio de 2010

Yo puedo (no es lo mismo que "te puedo")

Invictus es el título del poema de William Ernest Henley, escrito en 1875. El autor lo escribió en inglés, su lengua, y refleja bellamente la superación del alma, el “yo puedo” íntimo que empuja al SER cuando crece y se hace transparente. Es el mismo anhelo que traspasa el corazón del abuelo que se debate entre dos lobos, uno rabioso y ambicioso y el otro sabio y lleno de amor, ante la pregunta de sus nietos: ¿Quién ganará?, responde: aquel que yo alimente.

Existe en la vida el camino de la supervivencia, dominado por del miedo, camino que opta por la protección y avanza adelantando estructuras de defensa, desarrolla poder y lo anhela. También existe la superación del alma, el camino de la verdad interior, del conocimiento y la conciencia. Invictus hace referencia al segundo.

Invictus es también el título de la película que refiere al Nelson Mandela y su opción por la fraternidad, pero la unidad, pero la construcción de esperanza, el camino que lleva al perdón.

Invictus
de William Ernest Henley
Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de las circunstancias
Ni me he lamentado ni he dado gritos.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.

jueves, 10 de junio de 2010

Emergència i sentit de la vida

En situacions de supervivència, les persones humanes tenim reaccions primàries que no tindríem si estiguéssim segurs que no correm perill. Durant una guerra, un terratrèmol, un huracà… sorgeixen, afortunadament, i protegeixen la vida.



La reconstrucció d’una ciutat, on la natura ha aixecat la terra o ha canviat el curs d’un riu, amb la corresponent desaparició de persones, habitatges i infraestructures, comporta per als seus habitants uns canvis en l’estil de vida molt profunds. Les catàstrofes naturals constitueixen estats d’emergència que donen pas a processos que no duren uns quants dies sinó moltes vegades mesos o anys.



Els supervivents d’un desastre, no ho són solament de l’emergència, sinó després també ho són, i desenvolupen maneres de seguir vivint, treballant i donant sentit a la vida d’unes maneres diferents de com ho havien fet abans de la crisi. Aquesta és una supervivència podríem dir «real», absolutament necessària i lícita. Hi hauria una altra supervivència «irreal»? De fet, després del primer moment de supervivència, un tema complex és mantenir l’alerta i l’energia per a la reconstrucció i, encara, després de la reconstrucció, acostumar-se a viure tan intensament dins una certa «normalitat». D’alguna manera, malgrat la tragèdia que significa haver de «sobreviure» a una catàstrofe, aquells que reformulen la seva vida i n’aprofundeixen el sentit són, finalment, afortunats: aconsegueixen un valor que no pot ser comprat en cap botiga i que la civilització actual dificulta molt de trobar l’existència plena.



Benjamin Zander, director de l’Orquestra Filharmònica de Boston, i conferenciant sobre temes de lideratge, durant una ponència, explicava que el secret d’una bona interpretació musical no és la tècnica, sinó el sentiment, l’experiència viscuda i que això es nota quan els ulls dels oients brillen. Quina relació té la brillantor dels ulls durant un concert amb l’estrès?



L’estrès és incontrolable durant un terratrèmol o una explosió i, a més a més, és una reacció de supervivència, però és imprescindible després i al llarg de la vida per a viure-la amb sentit. La capacitat de canvi, de copsar situacions noves, de sorprendre’ns per aquestes novetats i reaccionar-hi són justament característiques de la persona en evolució, no instal•lada en les seves seguretats i veritats.La recerca del sentit de la vida hauria de ser un estat de supervivència permanent. La vida sedentària ens ha adormit a la veritat de l’alerta, però ens ha posat unes altres alertes, més artificials i més allunyades del centre de la persona, relacionades amb l’estatus, amb la por que ens descobreixin vulnerables. De vegades tot allò que ens estressa, més que ajudar-nos a renovar-nos, ens enfonsa en situacions excèntriques d’una supervivència superficial, de l’aparença. Hem de recuperar la capacitat de sorpresa, la novetat i el canvi. De vegades, però, ve en forma de cataclisme.

jueves, 4 de febrero de 2010

Paz!

La paz es un trabajo. No existe sino en su construcción. ¿Dónde está la paz?, no es un lugar, no es un objeto, es una experiencia, una construcción.
Tenemos el trabajo de la paz, así como tenemos el trabajo de la felicidad y el trabajo de la amistad y del amor. Son trabajos!!
Trabajar por la paz es una tremenda tarea que nos implica a todos. Para ello hay que trabajar la conciencia, ¿en qué no soy una persona de paz?, ¿cuando quito o doy la paz?.
¿Cuál es mi experiencia de justicia y es una justicia desde el amor?
Dice un adagio: "No alegría si no hay paz, no hay paz si no hay justicia, no hay justicia si no hay amor"
Por lo tanto un amor que se concrete en justicia, una justicia para construir la paz y desde esa paz, a la alegría, a la Fiesta!
A trabajar!!

miércoles, 6 de enero de 2010

Gracias y feliz año!

Cuando decimos "gracias", nos las decimos mutuamente, las "gracias" son dones. Dar las gracias, si nos fijamos bien, es como dar bendiciones: bien-decir.
Así, cuando decimos "gracias" no solamente es a la persona o personas, sino por lo que ha sucedido entre nosotros.
En este inicio de año, y hoy, día de la Epifanía, manifestación del Señor, de la vida. Gracias.
El propósito para avanzar es no separarnos del sentido. Cada uno y cda una tendrá que responder a un sentido, finalmente vocación en la vida. El trabajo de todos los días es no separarse de él. No tanto hacer cosas, sino más bien trascenderlas para ahondar en el sentido de la vida.
Felicidades!!